REPERFILADO DE LEVAS SOBRE EL ÁRBOL DE ORIGEN

En numerosas ocasiones he sido preguntado sobre el método y las implicaciones de crear un nuevo perfil sobre una leva original. En general, he conseguido aclarar las dudas pero reconozco que en muchas ocasiones (quizá debido a mi nula capacidad pedagógica) no he logrado hacer entender cómo es posible aumentar simultáneamente el alzado y la duración sin  necesidad de aportar material sobre el de origen.

En este artículo se presenta, de un modo visual y fácilmente comprensible, cómo el secreto radica en variar el círculo base de la leva hasta el punto deseado que permita un aumento previamente proyectado del alzado y duración.

En la figura siguiente se muestra una de las pantallas del software utilizado por Pro #1 Performace para el diseño de los nuevos perfiles. En este caso, se ha modificado la leva, proporcionando 1 mm más de alzado y 20º de cigüeñal más de duración. En total el incremento de área  efectiva de distribución es del 14.5%, en la línea de los árboles de levas de competición más radicales para este modelo pero a un coste mucho menor. En rojo de puede apreciar el perfil original y, en amarillo, el nuevo desarrollado por Pro #1 Performance inscrito en el material de éste.

  Desgraciadamente, como  todas las aplicaciones de ingeniería, esta técnica tiene un límite: por un lado no es posible rebajar el círculo base de la leva aleatoriamente para conseguir, digamos, 3 milímetros más de alzado. Bajo estas circunstancias, la leva será tan afilada que, seguramente, los radios de curvatura locales de la superficie den lugar a presiones de contacto con el seguidor totalmente inadmisibles (elevadísimas) ocasionando un rápido desgaste de ambas partes. Por otro lado también se producirán zonas del contorno donde, para la duración buscada, se origine rebaje durante el mecanizado (la fresa “se come” zonas de la leva) y no sea factible la fabricación.

 

Por último, también el límite puede ver impuesto por la diferencia de diámetros entre el eje de levas y el círculo base que, si es muy pequeña o nula, puede complicar enormemente el proceso al tener que mecanizar por debajo del diámetro del eje o incluso reducir éste.

A continuación se puede ver el resultado de mecanizar el perfil anterior en otro eje con  levas de menor alzado y duración. El diagrama de distribución resultante es idéntico al anterior sin embargo ha sido necesario rebajar el círculo base original en ¡¡4mm!!. En este caso el eje de levas no supone limitación pero sí el perfil resultante ya que las presiones de contacto locales se incrementan en más de un 120% respecto al árbol original lo cual es totalmente inadmisible.

Una vez que se ha comprobado la viabilidad del diseño, se procede a la obtención de puntos de superficie en coordenadas polares y se envían al centro de mecanizado. En éste se rectifica la superficie, se trata superficialmente tanto en levas como en apoyos para proporcionar una dureza superficial adecuada (48-50 Rockwell-C) y se comprueba distorsión térmica de las levas y el árbol, repitiendo el proceso si fuese necesario.

La gran ventaja de esta técnica es que permite, con costes ajustados, desarrollar perfiles específicos, únicos para el cliente, tipo de uso o aplicación a que se destina sin las limitaciones que implica la utilización de árboles (bien de serie o de competición) destinados a otros fines.

Todo esto asegura la máxima fiabilidad a la vez que un tiempo de ejecución mucho menor desde la etapa de proyecto hasta el producto final.

 

                            Ramón Rey.     Ingeniero D+D.     Pro #1 Performance

 

 

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