PAR DE ACCIONAMIENTO DE LA DISTRIBUCIÓN :

El análisis dinámico inverso supone que el eje de levas opera a una velocidad de rotación constante w. Para que se cumpla esta premisa y dado que la fuerza dinámica así como su punto de aplicación varían durante el ciclo de la leva, es necesario que en general, el torque de entrada del árbol o par de rotación varíe.

 El momento rotatorio puede calcularse fácilmente a partir de la relación de potencia. Sin considerar las pérdidas, se puede escribir que:

 Potencia de entrada = Potencia de salida

  

 

 La fuerza de la leva se puede evaluar a partir del análisis dinámico de la leva y la velocidad del seguidor v  así como la del eje de levas w  son conocidas. Por tanto tan solo con sustituir en la ecuación anterior, se obtiene el momento rotatorio Tc  del árbol. Otro enfoque del problema que conduce a la misma conclusión es calcular Tc como el producto de la fuerza de la leva Fc por la distancia a su punto de aplicación x .

Así:

En el caso de seguidores de cara plana, como ya se ha visto, se cumple que la posición x de contacto entre la leva y el seguidor es numéricamente igual a la velocidad del seguidor, expresada en las unidades correspondientes de longitud, por radián. Esta relación permite utilizar el diagrama de velocidad del seguidor como una medida directa del punto exacto de contacto. Así se puede escribir que:

 

El par de rotación necesario para impulsar un eje de levas con levas de cierre de fuerza es considerable dado que la constante elástica del resorte impone aquí un inconveniente que no ofrece el sistema de cierre de forma. Al ser almacenada la energía en el resorte durante las subidas, lo cual tenderá a desacelerar el eje, se devolverá esta energía durante las bajadas lo que tiende a acelerarlo. Lógicamente esto conlleva unas fluctuaciones en el momento rotatorio de modo que durante la subida el par absorbido es positivo y durante las bajadas se hace negativo.

 Al igual que ocurre con las oscilaciones de par motriz en el motor alternativo, es posible homogeneizar el giro mediante la adición de un volante de inercia que regularice el funcionamiento. Esta solución, común en otras aplicaciones de las levas no se utiliza en las de aplicación motorística por cuestiones de coste, espacio y peso. Por ello es importante comparar diseños de leva en función de, además de la fuerza dinámica,  el momento rotatorio y su fluctuación a lo largo del ciclo.

 A continuación se presentan las funciones de momento rotatorio para las levas originales del motor Honda CBR 600 y las correspondientes a las definitivas de ensayo así como el cociente entre el par máximo y el par medio en medio ciclo de leva como referencia de regularidad de funcionamiento.

  

Figura 1: Par de rotación inst. de leva original de admisión. Par máx. / Par med. = 8.72 / 2 = 4.36

 

Figura 2: Par de rotación inst. de leva original de escape. Par máx. / Par med. = 8.85 / 1.72 = 5.14

 

Figura 3: Par de rotación instantáneo de leva 245-90. Par máximo / Par medio = 8.17 / 2.25 = 3.63

 

 

Figura 4 : Par de rotación instantáneo de leva 240-82. Par máximo / Par medio = 6.98 / 1.99 = 3.46

 

Figura 5: Par de rotación instantáneo de leva 240-75. Par máximo / Par medio = 5.33 / 1.75 = 3.05

En las figuras anteriores se muestra cómo evoluciona el par de rotación de la leva en una vuelta completa de ésta. Como es lógico, sin tener en cuenta fricciones, el par acumulado en el resorte durante la primera etapa del ciclo (levantamiento de válvula) se devuelve en la segunda etapa, de modo que el par total resultante es cero. Por ese motivo el ratio de fluctuación considera sólo la primera etapa del ciclo, y su significado es estrictamente comparativo.  Para realizar los cálculos, se ha considerado el motor girando a régimen máximo (13000 rpm) y se ha despreciado el efecto del amortiguamiento. La rigidez de los resortes así como la masa alternativa se ha fijado en todos los casos en 3kg/mm para el muelle exterior, 2Kg/mm para el interior y 61 gr. respectivamente.

Retomando los datos de las gráficas de par máximo, medio y fluctuación de par , los resultados totales quedan como sigue:

 

 

Par máximo (N.m)

Par medio (N.m)

Fluctuación de par

Admisión de serie

8.72

2

4.36

Escape de serie

8.85

1.72

5.14

245- 90

8.17

2.25

3.63

240- 82

6.98

1.99

3.46

240- 75

5.33

1.75

3.05

 

Las cifras que arroja este análisis corresponden a una leva, y por tanto las magnitudes reales son el doble, al tener dos válvulas de admisión y escape por cilindro con sus correspondientes levas. Las conclusiones obtenidas son válidas desde el punto de vista de diseño de la leva pero desde la perspectiva de lo que realmente ocurre en el eje, es necesario considerar el par de rotación resultante del trabajo combinado de las levas de todos los cilindros. Un motor como el de pruebas, de 4 cilindros en línea, con cigüeñal calado a 180º, tiene un desfase entre cada ciclo de 180º entre cilindros y, por tanto, en ningún momento actuarán, sobre el eje, los esfuerzos correspondientes a un cilindro sino que será el resultante de la interacción de 2 ó 3 cilindros.

 Para ilustrar esta situación, se ha calculado el par de rotación, en dos vueltas de motor, para el eje de levas del motor Honda CBR 600 utilizando el árbol de levas de admisión original.

 

Es interesante apreciar como el par necesario par accionar la distribución ha descendido notablemente con respecto a la leva individual. Ésta requiere un par de 8.72 N.m mientras que el par combinado de los 4 cilindros hace que sólo sean necesarios 5.89 N.m., nada menos que un 32.45% de ahorro. Esto se debe a la “colaboración” entre cilindros dado que cuando uno esta en fase de levantamiento de válvulas, otros están ya en cierre y facilitan la rotación del árbol de levas. También es destacable el hecho de que en el eje completo, los ciclos de par de rotación se repiten cada 180º, como corresponde a un motor de 4 cilindros, independientemente de la duración del contorno de la leva como en el primer caso de leva aislada.

Este examen comparativo se ha realizado considerando que sobre cada cilindro actúa sólo una leva sobre una válvula para poner en evidencia la “sinergia” que se produce al tomar los 4 cilindros. Es importante tener presente, como se ha dicho, que las magnitudes reales se duplican ya que son dos levas con sus correspondientes válvulas, resortes, etc., las que están en funcionamiento en cada cilindro de modo que el par necesario de giro para el árbol es de 5.89 x 2 = 11.78N.m a 13000 rpm.

Los datos de par resistente del eje de levas son muy útiles de cara al diseño a torsión del árbol a partir del criterio de máxima torsión admisible y las fuerzas implicadas permiten evaluar también la flexión que sufre en condiciones de trabajo. Por ello este estudio ha de ser llevado a cabo siempre que se pretenda el diseño de nuevas levas o, más aún, si se dimensiona un eje completamente nuevo.

 

 

CONSIDERACIONES PRÁCTICAS:

 Todo el análisis dinámico realizado sobre el sistema de distribución del motor de pruebas ha sido llevado a cabo despreciando los efectos del amortiguamiento. Como se ha demostrado en su momento esta consideración no produce pérdida de precisión ni de rigor en el cálculo de esfuerzos y frecuencias naturales del sistema. En definitiva se ha realizado un análisis en el que no hay fuerzas disipativas y, en consecuencia, los diagramas de esfuerzos, presiones y momentos de giro son simétricos respecto al ciclo de la leva. Evidentemente esta suposición es más amplia que la de obviar el amortiguamiento y es preciso comprobar qué otras fuentes de disipación de energía pueden modificar los cálculos ya realizados.

 Lógicamente el efecto predominante sobre cualquier otro es el rozamiento entre las partes móviles. En un sistema de leva-seguidor como el de este motor, este rozamiento se presentará en las siguientes zonas:

 Apoyos del eje de levas en la culata, sobre cojinetes hidrodinámicos. Este rozamiento aumenta el par de giro necesario para mover el eje en su bancada. 

Rozamiento entre la leva y el seguidor. Entre estas partes se produce deslizamiento durante el giro de la leva y la fuerza de contacto incrementa la de rozamiento entre las partes.

 Rozamiento entre seguidor (cubilete invertido) y su alojamiento en la culata. Esta pieza ya realiza un movimiento lineal alternativo y sufre un momento de volteo ya analizado que tiende a trabarla en su alojamiento de forma que aumenta el rozamiento entre las superficies en contacto.

Rozamiento del vástago de la válvula con el retén y la guía de válvula.

 Todos estos efectos provocan que la distribución de fuerzas de contacto deje de ser simétrica. Las fuerzas de rozamiento, al igual que el amortiguamiento, actúan siempre en dirección opuesta al movimiento y , en consecuencia, los esfuerzos de contacto aumentarán en el tramo de subida y disminuirán en el de bajada de un modo análogo a la figura siguiente:

 

 

 

Del mismo modo, estos factores disipativos afectan al par del eje de levas ocasionando que no se recupere toda la energía almacenada en los resortes de válvulas, sino que parte de ella será absorbida por el sistema en forma de calor. Existe pues, un par neto de rotación  del eje de levas en cada ciclo.

 En la figura siguiente se muestra cómo se modifica el par de rotación de una leva de admisión de levas frente a los efectos del amortiguamiento y rozamiento:

 

 

 

En conjunto, el eje de levas completo mostrará una distribución de par de rotación como

 Como se puede apreciar, comparando con las gráficas calculadas sin rozamiento, existe diferencias en la dirección antes citada.

 Por otra parte, no hay olvidar el ambiente de trabajo en que las válvulas desempeñan su función. Las condiciones termodinámicas del cilindro en los momentos de apertura o cierre pueden influir en los esfuerzos sobre el sistema, especialmente en el caso de la válvula de escape que debe abrirse cuando la presión en el cilindro todavía es elevada.

 Fácilmente se puede calcular la fuerza necesaria, adicional, para abrir una válvula que separa dos regiones de distinta presión:

  Donde la fuerza, en newtons, se obtiene a partir del diámetro de la válvula y de la diferencia de presión aguas arriba y aguas abajo. Dado que no ha sido posible la adquisición de datos de presión en el interior  del cilindro durante el ciclo, se supondrá que es del orden de 5 bares en el momento de apertura del escape. Se asumirá que en ese momento, la presión en el colector es la atmosférica (1 bar). Con estos datos y teniendo en cuenta que el diámetro de cada válvula de escape es de 22 mm, la fuerza  adicional necesaria en el primer instante de apertura es:

                                                 F = 48.4 N

 Dado que esta fase temprana del escape se produce de forma casi instantánea, la presión disminuye muy rápidamente y deja de tener influencia significativa en el resto del ciclo. Revisando el orden de magnitud de la fuerza de contacto en el momento de apertura de las válvulas, se puede apreciar que es de aproximadamente 300N lo cual hace que, si bien apreciable, el efecto de la presión en el cilindro no sea significativa a efectos de cálculo.

 

Se ha estudiado en primer lugar el caso más desfavorable de los puntos de la distribución ya que en los instantes de cierre de escape y apertura y cierre de admisión, las diferencias de presión son mucho menos importantes y , por consiguiente, su efecto minúsculo sobre el sistema. Sólo restaría el caso en que, estando alguna válvula cerrada, la presión en el cilindro sea menor que en el colector. Éste es el caso de la admisión en motores sobrealimentados mientras se realiza el escape, o del escape en motores atmosféricos con colectores muy restrictivos, durante la fase de admisión. En  estos casos es necesario asegurar que la precarga  impuesta a los muelles de válvula cuando ésta está sobre su asiento, proporciona una fuerza de cierre mayor que la que la diferencia de presión aporta para su apertura. En términos de precarga de muelle, éstadebe ser tal que:

 

Si bien esta condición se suele satisfacer automáticamente una vez ajustados los valores del resorte a las condiciones dinámicas de funcionamiento.

 

                                               Ramón Rey.    Ingeniero de D+D.  Pro #1 Performance

 

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